
El Tacto de lo Invisible
La ciudad de Umbra es controlada por el gobierno del Filtro y sus ciudadanos están conectados a través de un chip que se les otorga al nacer, bajo la mentira de que es un optimizador de bienestar: un dispositivo diseñado para regular la salud, evitar el estrés y mantener a los ciudadanos perfectamente seguros y conectados entre sí. Nadie sospechaba que, detrás de esa fachada de cuidado y tecnología médica, se escondía el arma de censura más perfecta jamás creada. Así este logra hacer invisibles a los ciudadanos que se oponían al sistema, o no funcionaban en el mismo.
La sociedad se divide en:
Visibles: Ciudadanos integrados.
Invisibles: El cerebro de los demás borra por completo su imagen y filtra su voz como un sonido ambiente. Siguen existiendo físicamente, pero para la sociedad es un fantasma. La única forma que tienen de demostrar que no han desaparecido es el contacto físico directo: tocar, sacudir, o apretar el hombro de los vivos para ser reconocidos.
Mateo, Lucía y Julián, eran parte de un grupo de amigos hasta que un día algo extraño ocurre, de 3 pasaron a ser 2, Lucía y Julián no recuerdan la existencia de su amigo, hasta que, observan un viejo video...
Lucía y Julián, estaban pasando el tiempo en la casa de Lucía, viendo redes sociales, hasta que Lu, se encuentra con un video en su Instagram personal, donde se ve como interactuaban con alguien, pero ese alguien no se ve, y les surge una pregunta, ¿Quién es esa persona y por que desapareció misteriosamente del video?
Lucia y Julián intrigados, comienzan a investigar mas...
Los amigos de inmediato empiezan a revisar otros videos, fotos, comentarios en otros medios, todo lo que pueda darles alguna pista mas sobre este suceso, pasaron toda la tarde pero no consiguieron nada más, Julián decide irse a su casa y coordinan continuar al día siguiente.
Lucía comienza a sentir esa noche como alguien la roza, no es la primera vez, pero esta decide no ignorarlo y prende su cámara para documentarlo.
Al día siguiente se lo comenta a Julián, pero este le dice que no puede ser posible, que seguramente fue el viento, Lucia, duda, sabe que lo que sintió fue real.
Entonces ahí aparece, en una olvidada caja de recuerdos debajo de su cama, una foto tomada con su cámara hace un par de años, Lucía, un espacio y Julián, ambos abrazando... ¿al viento? esto no puede ser real, Lucía confirma que en esa foto había alguien más... Pero Julián ríe y arrebata la foto
- “Ese día estábamos con mi amigo imaginario ¿no te acordas?” - Dice Julián.
¿Amigo imaginario? - Lucia pensó.
-Nunca me contaste sobre eso, o bueno, quizás no lo recuerdo - Dijo Lucía.
Julián un poco nervioso, decide que es momento de terminar con la investigación por el día y se va a su casa. Lucía accede y se deja llevar por Julián de que aquí no ha pasado nada y se olvide de la investigación.
Mateo, por su lado fue invisibilizado por El Filtro, ya que extrañamente interesado en ellos comenzó a investigarlos más a fondo, no entendía por que nadie sabia sobre ellos, quienes eran, que hacían, y como habían llegado al gobierno... Investigo tanto hasta que descubrió algo que no debía, noto cómo el gobierno silenciaba deliberadamente ciertos barrios para evacuar a su población, intentó denunciarlo, pero nadie lo escucho, nadie le creyó y fue castigado. Ahora deambula, es incapaz de comunicarse verbalmente, pero recurre al tacto para intentar hacerse notar.
Mateo necesita volver a ser visible y exponer todo, sabía que la única persona que podría llegar al fondo de todo era su mejor amiga Lucía, se conocían de toda la vida y era imposible ser borrado de su memoria, por eso comienza a tratar de hacer todo lo posible para que ella lo recuerde...
Mateo intento, intento e intento, hasta que por fin Lucía, quizás por un tonto accidente, abrió los ojos...
Mateo no podía dejar pasar esta oportunidad y empezó a buscar distintas maneras para que Lucía siga investigando y llegando al
fondo de todo...
Frustrado ya no sabe como hacer para que Lucía descubra la verdad sin estar en riesgo, todo lo que hacia era en vano, hasta que le
llegó una excelente idea...
Al día siguiente Lucía en su trabajo, el cual compartía con Mateo, siente una presión en su mano, como una especie de saludo, decide ignorarlo pero durante la mañana las señales se vuelven más insistentes. En un punto, esa fuerza empieza a tironearla como intentando guiarla, ella se deja llevar y llega a una oficina cerrada, entra y observa una habitación vacía con un escritorio y una computadora encendida, Lucia intrigada, ya que no recordaba ese lugar se sienta y comienza a investigar, pero para su sorpresa la computadora comienza a manejarse sola...
La misma entra a una red social, y busca el usuario “@_somos_invisibles_”, Lucia queda impactada, pero no puede ver nada dentro del perfil ya que este es “perfil no encontrado”.
Lucía siente que esta enloqueciendo y enciende su cámara nuevamente empieza a preguntar si alguien sabia algo y podría enviarle información al respecto, esta vez, decide subirlo a Tik Tok, el video misteriosamente es eliminado de la plataforma inmediatamente después de ser subido.
Lucía entiende que hay algo extraño en todo esto, pero no sabe como averiguar lo que estaba pasando.
Mateo quien manejaba la computadora abrió rápidamente un documento en blanco, antes que Lucía pudiera moverse,
y comenzó a escribir...
-“Lucia, soy Mateo”
-¿Mateo? - Pensó Lucia, - ¿Qué Mateo? no recuerdo a ningún Mateo. - Dijo Lucía.
Mateo estaba acabado, ¿Cómo podía ser que ella no recuerde su nombre?, ¿Cómo haría para que toda la verdad se sepa?
Lucia sale de esa oficina preguntándose que estaba pasando y repitiendo el nombre (Mateo) en voz alta, ¿se estaría volviendo loca?, se sentó en la primer silla que tuvo en frente y ahí quedo, unos momentos inmóvil, en silencio,
-No se quien o que es pero lo siento familiar, tengo que averiguar más... no puedo quedarme así... pero no le diré nada a Julián, sospecho que me oculta algo. - Pensó Lu.
En ese instante su cabeza dolió con fuerza; el chip implantado en su cerebro comenzó a emitir una pulsación aguda en su sien, un mecanismo automático del Filtro para bloquear el recuerdo de ese nombre censurado.
Mateo, parado justo al lado de ella, le colocó la mano sobre el hombro para transmitirle calma. Lucía no podía verlo, pero sintió la presión firme y afectuosa. En lugar de huir, tomó el suficiente aire, agarró su cámara para documentar, entró y allí comenzó a grabar:
-Si alguien ve esto... ya no sé qué es real y qué no. Siento una presencia constante conmigo en la oficina. Y ahora esto... La computadora revela un nombre: Mateo. Siento que mi propio cerebro está intentando hacerme olvidar algo muy importante.
Dejo registrado este video por si me pasa algo, sepan que llegare al fondo de todo y sabré quien es Mateo. - Lucía continua grabando.
-Necesito saber la verdad seguí escribiendo. - Dijo Lucía al aire.
Mateo extasiado comenzó a escribir a toda velocidad, porque sabia que en cualquier momento alguien podría intervenir en el sistema.
-“Lucía, soy Mateo, no entiendo como es posible que no me recuerdes, nos conocemos de siempre, toda la vida fuiste mi mejor amiga, la persona mas inteligente que conozco.
Nos conocimos de pequeños, aquel día lluvioso, yo estaba fuera de tu casa, en un techo esperando que calme, y vos me viste a través de la ventana me pegaste un grito, que entre a tu casa, yo desconfiado te dije que no pero insististe, y desde ahí nunca mas nos separamos. ¿No recuerdas nada de ese día?
Se que tu color favorito es el amarillo y que tu sueño es vivir en la playa, y rescatar animales marinos... Por favor dime que me recuerdas.” - Terminó de escribir Mateo
Lucía estaba paralizada, leyó todo eso se le erizo la piel, no lo recordaba a él, pero si recordaba ese día, y que tenia un mejor amigo, el cual hace unas semanas no había visto mas, recordó que trabajan allí mismo juntos, así comenzó a creerle... Apago la cámara y le dijo que siga escribiendo, le preguntó por qué era invisible.
-“Comencé a investigar la actitud sospechosa del Filtro, ¿Nunca te preguntaste nada al respecto de ellos? y cuando llegue al fondo de todo fue ahí cuando sucedió, sin aviso, comencé a sentirme extraño, mis manos comenzaron a desaparecer, me mire en el espejo y tenia una especie de filtro borroso al rededor de todo el cuerpo, unos minutos mas bastaron para que yo desapareciera. Lo que descubrí acerca del Filtro fue q” - Escribo Mateo.
-La computadora se había apagado.
-¿Fue qué? ¿Qué paso? ¿Qué descubriste? - Lucía empezó a gritarle.
Pero nada paso, nadie hablo, nadie escribió... la computadora ya no funcionaba.
Julián, entonces irrumpe alterado en la oficina, había detectado una actividad extraña en la computadora de Mateo...
Allí encontró a su amiga, observando la computadora, le pregunto que ocurría y por que estaba tan desesperada...
-Es real, Mateo es real, tienes que creerme. - Dijo Lucía
Luego de escucharla, Julián intentó convencerla de que el estrés de la ciudad estaba sobrecargando su chip, produciéndole alucinaciones sensoriales.
De su bolsillo, Julián extrajo un pequeño frasco con pastillas de "limpieza perceptiva", un inhibidor neuronal distribuido por la corporación del Filtro para estabilizar la frecuencia del implante y silenciar definitivamente las "anomalías de tacto".
-Toma esto, Lu. Te va a hacer bien. Te estás obsesionando con cosas que no existen. Sabes que yo solo te quiero cuidar. - Insistió Julián con una sonrisa nerviosa.
Mientras Julián le extendía el frasco, Mateo, que observaba la escena con impotencia, golpeó con fuerza su mano, dejando que el frasco cayera y se rompiera en mil pedazos justo entre los dos.
Julián dio un salto hacia atrás, pálido. Lucía miró los fragmentos destruidos en el suelo. Lucía sabía perfectamente que no había corrientes de aire en ese lugar. Confiando en la señal de Mateo, junto un par de pastillas y se las guardó en el bolsillo, fingiendo que las tomaría más tarde, pero en su interior la sospecha sobre Julián comenzó a crecer.
Una vez que Julián se retiró de la oficina, más tranquilo al creer que Lucía finalmente cooperaría y tomaría las pastillas, la joven rápidamente con temor, cerró la puerta con llave. El corazón le latía con fuerza.
De repente, sintió una presión cálida de Mateo rodeando sus hombros. Este en ese momento recordó que en su oficina, que si podía ver que no estaba vacía, tenia una lapicera UV, entonces la tomo.
L U C I A - Escribió Mateo en la pared.
Alumbro con la linterna y... HABIA FUNCIONADO, Lucia podía leer.
Lucía leyó cómo se completaba en la pantalla aquella frase que había dejado a medias:
“Lo que descubrí acerca del Filtro fue que el chip no nos protege de anomalías, sino que manipula activamente nuestro cerebro para editar la realidad. Pero descubrí su punto débil: los chips solo controlan la percepción biológica de nuestros ojos, no las lentes de las cámaras tecnológicas. Por eso en el video viejo de nuestra infancia yo aparecía invisible ante sus ojos, pero en el video real yo sigo estando, y por eso eliminaron tu video de Tik Tok de inmediato. Le tienen terror a las cámaras porque registran lo que nuestros cerebros tienen prohibido ver.”
Lucía leyó el texto con la respiración entrecortada. Todo encajaba. El chip en su sien volvió a pulsar dolorosamente, pero esta vez no era solo un dolor de cabeza.
Tomo su celular y comenzó a transmitir en vivo desde su cuenta para que todo quede evidenciado y el mundo se enterara lo que estaba pasando. En ese instante se horrorizó al ver su propia imagen en la pantalla. Los bordes de sus manos y su rostro se veían distorcionados, difusos y temblorosos. Su propia visibilidad estaba siendo degradada por el Filtro debido a su resistencia a toamr el fármaco.
La puerta de la oficina se abrió de golpe. Julián regresó, logro entrar con el duplicado de llave, alarmado por las alertas de desobediencia que el sistema central del Filtro le reportaba sobre el chip de Lucía. La encontro grabando la pared donde apuntaba con una linterna UV y aparecia un texto revelador, al ver que Lucia se veia borrosa, su expresión cambió por completo, perdiendo toda calidez.
-Te dije que te tomaras las pastillas, Lu. No me dejás otra opción. - Dijo Julián abalanzándose sobre ella para arrebatarle el teléfono.
Pero antes de que pudiera tocarla, una fuerza invisible y violenta lo empujó hacia atrás. Julián pálido quedo con los ojos desorbitados por el pánico de sentir físicamente el impacto del cuerpo invisible de Mateo.
-¡Corré! - Pareció susurrar una ráfaga en el oído de Lucía.
Lucía no dudó. Salió corriendo de la oficina hacia la fría noche de la ciudad de Umbra, con el celular en la mano transmitiendo en vivo todo el recorrido. El suspenso era total: mientras corría, las farolas públicas se iban apagando a su paso, a medida de que el sistema censuraba su visibilidad.
En la transmisión de Lucía, donde ya se escuchaba una voz deformada y una imagen borrosa, mostró su último mensaje antes de que la señal cayera en el vacío absoluto:
“Ya no me ven. Mi chip fue bloqueado, el Filtro me silenció. Pero sigo acá. Siento la mano de Mateo sosteniendo la mía en este momento y ya no tengo miedo. Sé que van a dar de baja esta cuenta en minutos, pero ustedes... los que todavía son Visibles... no dejen que nos borren. Busquen los registros. Comparen las imágenes. Si alguien desaparece de lo que ven, no significa que nunca haya estado ahí. Si sienten un roce frío en sus hombros al caminar... somos nosotros pidiendo ser vistos. Ayúdennos a apagar el Filtro”.
La transmisión se interrumpió abruptamente. La cuenta de Lucía pasó automáticamente a mostrar el mensaje de [Perfil no encontrado].
